Hey!!!! Como van esos hábitos, espero que genial querido lector. Ya eres un ganador. Sí, te has dado cuenta de que algo no funciona como debería en tu vida y por eso, en el siguiente artículo te daré un nuevo tip para combatir uno de los mayores problemas de nuestra era tecnológica, que es el estrés.

Hoy os traigo una nueva manera de hacer las cosas. Eres una persona inteligente ya que has decidido de una vez por todas acabar con este problema que no te deja avanzar a la velocidad que te gustaría, dando el paso de leer el siguiente artículo.

Muchas gracias por tener fé y capacidad de convencimiento de que juntos podremos mejorar la situación.

Las interrupciones constantes de nuestro día a día en el trabajo, en la familia, en la casa donde compartimos piso o en el mismo metro, nos hacen perder la capacidad de retención de ideas y de pensamientos que pudiendo utilizarlos en un futuro cambiarían la vida para todos. También tanta distracción nos altera porque nos desorientan del camino para llegar a nuestro destino final.
Nuestras acciones marcan nuestro futuro. Y es que la disminución de la capacidad de concentración lleva consigo resultados muy pobres en la consecución de nuestros objetivos.

En la era tecnológica en la que vivimos, las notificaciones de nuestros dispositivos electrónicos, cómo, por ejemplo, los móviles, generan la misma adicción que la cocaína.

Un último estudio de la universidad de Harvard, testifica que ambas estimulan la misma parte del cerebro humano.

También hay otro estudio liderado por Erik Peper y Richard Harvey que además de añadir esto último, también concluyen como las notificaciones y el abuso de ellas trae consigo la ansiedad, depresión y vivir en absoluta soledad.

Algo que he practicado y llevado a cabo en los tres últimos años es el siguiente hábito que te vendrá fenomenal para desconectar de toda dependencia que tengas con dispositivos electrónicos.

Y es que en el momento que comiences a incorporar este hábito que te voy a contar, bajará muchísimo tu nivel de estrés diario, encontrando de esta manera más claridad en tu camino.

Hoy en día tenemos notificaciones de luces, de pantallas y de sonidos que nos han reducido aún más que nunca nuestra capacidad de concentración.

Somos la versión de raza humana con menos capacidad de concentración que ha existido.

Quita de una vez por todas esas notificaciones. En el momento que dejé de utilizarlos automáticamente comencé a descansar mejor por las noches y a estar más alerta por el día. Dejé también de preocuparme tanto por los demás. Nos gusta estar constantemente conectados con los demás. Está comprobado como somos todos un poco YONKIS de la aprobación.

No hay necesidad de estar constantemente conectados mediante datos con la gente. También se puede relajar uno, encontrarse con esa persona y disfrutar de un tiempo de calidad que de verdad merezca la pena.

Te animo que lector a que los próximos 30 días quites todas las posibles notificaciones y sonidos y me cuentes tus avances aquí mismo en los comentarios o por correo.
“Quiero estudiar y no puedo”. “Me disperso constantemente entre tareas”. “No se, pero me gustaría acudir a donde un experto para mejorar mis problemas de concentración”.

Estas son constantes quejas y comentarios que recibo día tras día. Como profesional del manejo de tiempo que soy, con la licencia 8E3B0, puedo comentarte que está claro que hoy en día por culpa en parte de que no somos capaces de gestionar tanta distracción, nos cuesta también llevar a cabo tareas con productividad. Es realmente complicado ver que tenemos salud, que somos jóvenes, pero ver que algo falla.

Cuando comiences simplemente a agrupar tus tareas por tipos de tareas, tu capacidad de concentración aumentará considerablemente. No sólo eso, te sentirás menos cansado y con mayor energía. Te sentirás imparable.

Estos bloques de tiempo tendrán que ir siempre ordenados por orden de importancia. Si queremos desarrollar una habilidad que requiere la prioridad de 1, pondremos ese grupo de tareas parecidas agrupadas en el bloque 1 al principio del día.

Después iremos llevándolos a cabo por orden de importancia. Y ¿Por qué?

Porque tanto tu energía como la mía y la fuerza de voluntad irá decayendo a lo largo del día. Por eso, aprovechemos esa energía a tope.

Está comprobado cómo perdemos mucha energía diaria, hasta un 30% de nuestra energía corporal en el pensamiento.

Por eso, si somos capaces de concentrarnos en nuestras tareas más importantes (muy bien priorizadas) sin que nos interrumpan seremos muchísimo más productivos.

Esta es la gran razón por la que hay que evitar todo tipo de distracciones, ya que jugará un papel importantísimo en tus niveles de estrés.

Lo más importante es que te des cuenta y diferencies las tareas que son urgentes y las tareas que son importantes. Cuales pueden esperar y cuales hay que ejecutarlos cuanto antes para poder avanzar hacia nuestros objetivos.

Cuando entiendas este simple concepto, sentirás que avanzarás muchísimo más rápido.

Vivir también en zonas ruidosas, así como compartir el piso con personas que no respeten ni tu intimidad ni tu futuro, pueden ser grandes obstáculos, si quieres desarrollar tu capacidad de concentración.

Lo mejor es que vivas en una zona tranquila y apartado de la gente. Eso es bastante complicado si vives dentro de una ciudad.
Cuando apagues las notificaciones y las distracciones ejecutarás tus actividades con mayor velocidad y determinación. Además, al convertirte en una persona más productiva, tendrás más tiempo libre para llevar a cabo esas tareas o hobbies que más feliz te hacen.

Algo super importante no sólo es saber concentrarse, sino que también es saber desconectar. Nunca nadie nos enseñó en el colegio, la importancia que tiene el saber desconectar para volver aún con mayor energía.

Yo mismo sufrí el tema de la concentración cuando me compraron el teléfono móvil por vez primera.

Creía que sería más feliz al estar conectado con todo el mundo. Lejos de la realidad, lo que supuso es que bajara la nota final de media casi dos puntos al final del año. Y es ese el momento en el que te empiezas a preguntar los porqués. Y es que está demostrado que hoy en día perdemos una media de 3 horas al teléfono, cuando podríamos estar o durmiendo, descansando y recuperando energías, o disfrutando de nuestro entorno más querido y ofreciéndoles tiempo de calidad.

La decisión de tomar un camino o el otro es tuya. Yo te recomiendo este recurso por si algún día lo necesitas.

Muchas gracias y nos seguimos leyendo.

Un Fuerte Abrazo,
ieltxu

*Bibliografía

http://www.neuroregulation.org/article/view/18189/11842